Después de que Jeff Burton provocara el trompo de Kyle Busch a sólo 11 vueltas del final, siendo la segunda neutralización de la carrera debida a un accidente, todo fueron sutiles roces, cambios de lider, y disculpas.
Las últimas vueltas de la Lenox Industrial Tools 301 estuvieron marcadas por el intercambio de golpes entre Kurt Busch y Jimmie Johnson, que dejaron con un gran sabor de boca a todos los apasionados por la NASCAR.
Esa forma de competir, adelantando a tu rival aún sacándolo de la pista, es herencia de uno de los pilotos más grandes de la historia del automovilismo: Dale Earnhardt, The Intimidator.
- "Ese nº 3 era algo que no querías ver por tu retrovisor, porque sabías que algo iba a ocurrir" - decía Terry Labonte hace unos años sobre Earnhardt. - "A veces no importaba si era luchando por el liderato o no".
Otro de los pilotos que provocaba esa clase de miedo entre sus rivales era David Pearson. Todos sabían que si había algo que se interponía en su camino hacia la victoria, no dudaba en quitárselo de encima. No se detenía ante nada.
Ahora mismo, ninguno de los pilotos de la parrilla produce ese efecto en sus rivales. Ni siquiera Kyle Busch, y su hambre de triunfos, o el mismísimo Johnson, tras su adelantamiento del pasado domingo.
- "El coche o el piloto más intimidatorio ahora mismo es aquel que te estropea el día, y realmente no importa quién es" - admitía Jeff Gordon - "Hoy en día, gracias a las mejoras aerodinámicas, puedes aguantar mejor cuando alguien se pega a ti."
- "No hay nadie que se parezca ni remotamente a Earnhardt" - decía el 4 veces campeón con una sonrisa - "Earnhardt podía alcanzarte y, sin ninguna razón, ir a por ti. En ese momento te preguntabas: ¿pero qué he hecho yo?. No hay nadie como el, ni lo habrá."
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