En los últimos metros de la prueba, Edwards golpeaba la parte trasera del coche de Keselowski, enviándolo contra el muro y arrebatándole la victoria. El piloto de Penske Racing era embestido después por otros coches en el accidente múltiple provocado en esa acción.
Todo comenzaba una vez ondeada la bandera blanca, cuando Keselowski apartó de la primera posición a Edwards con un toque en su parachoques trasero.
- "El hecho es que él tiene que aprender que no puede golpear mi coche una y otra vez y colocarme en malas situaciones. En cada situación de esas, hay un agresor y álguien que reacciona" - explicaba Edwards.
- "No he sido el agresor en este caso"
El hecho es que desde lo ocurrido en Talladega el año pasado, cuando el nº 99 de Edwards terminaba la carrera volando contra las vallas de protección, han sido varios los encontronazos entre estos 2 pilotos. Y la nueva permisividad de la NASCAR, en cuanto a dejar a sus pilotos resolver sus diferencias en la pista, nos está ofreciendo este tipo de espectáculo.
- "Disputamos la carrera muy bien juntos durante muchas vueltas, y Brad y yo hemos tenido una historia, pero eso no tiene nada que ver con lo que ha ocurrido hoy. En la última vuelta, yo hubiera ganado la carrera si no me hubiera golpeado en la curva 1, y el hubiera terminado segundo. De la forma en la que ha ocurrido todo, el me ha golpeado y ha terminado la carrera donde la haya terminado, y aún así yo he ganado la carrera. Era la única manera de encontrar un final justo"
- "Este es mi trabajo, ganar la carrera y asegurarme de que nadie me pasa por encima y me quita lo que es mio. Así es como corro"
Lo que está claro es que este no ha sido el último capitulo en la guerra particular entre estos dos pilotos. Veremos lo que ocurre en el futuro.
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