Al final, Ambrose logró la victoria por segundo año consecutivo en The Glen, y Keselowski terminó la carrera en segunda posición. Kyle Busch, que lideraba la prueba tras la primera curva de la última vuelta, terminó séptimo después de sufrir un trompo al ser golpeado por Keselowski.
Pese al espectacular final, la NASCAR está siendo criticada por no haber sacado las banderas amarillas en esa última vuelta, pese a que varios pilotos admitieron que había aceite en pista. Precisamente ese aceite ayudó a que la Finger Lakes 355 tuviera un final tan espectacular. En esta ocasión, no sólo los aficionados cuestionan esa decisión. Varios pilotos no terminaron la carrera demasiado contentos.
- Pilotos contrariados
Como no podía ser de otra manera, el piloto más perjudicado por el desenlace de la carrera del domingo fue Kyle Busch, que pasó de dar un gran salto hacia una posible presencia en el Chase a abandonar el circuito a toda prisa y mordiéndose la lengua.
Otras estrellas de la NASCAR no se contuvieron tanto, y dejaron claro su descontento ante el manejo de la situación por parte de los oficiales.
Jeff Gordon, cuatro veces campeón de la Sprint Cup, y actualmente luchando también por entrar en el Chase, terminó la carrera en la posición 21 después de un trompo en la última curva:
- "Es una desgracia que te quiten un Top10 porque a la NASCAR no le gusta terminar las carreras bajo bandera amarilla. Yo lo entiendo, hay que mantener el entretenimiento y darle una oportunidad a los pilotos para que luchen por la victoria. Pero existen muchos otros factores también, y los han descartado por completo".
Dale Earnhardt Jr., líder de la general antes de la Finger Lakes 355, también perdió el control de su coche después de que se informara de la presencia de aceite en la pista, y lógicamente, su enfado era evidente:
- "Estaba por todas partes. No se podía ver, pero estaba por todas partes. No sabíamos por donde trazar, y he visto que venían los líderes, así que me he apartado. Ellos estaban sobre aceite, y yo también, y entonces he visto todo lo que ha pasado delante mio".
- "Ha sido una mala decisión. La pista no debería haber tenido aceite. Ha sido un feo final de carrera".
Por otra parte, los dos primeros clasificados estaban de acuerdo con la decisión de la NASCAR:
- "He disfrutado muchísimo la carrera" - admitía Keselowski. - "Simplemente creo que así deben ser las carreras. Creo que es lo que los aficionados esperan al ver NASCAR, y esto es lo que hace crecer su popularidad. Necesitamos seguir ofreciendo espectáculos de este tipo para mantener el nivel que tenemos ahora".
- La NASCAR ratifica su decisión
En algunas ocasiones, la NASCAR ha admitido errores en su criterio, pero no en la decisión del domingo. Cuando los pilotos se quejaron de suciedad en la pista, la NASCAR consultó a los oficiales presentes cerca de la propia pista. Estos oficiales informaron del humo procedente del coche de Bobby Labonte, pero no dijeron nada de la presencia de aceite.
- "La única información que recibimos fue que el 47 esta echando humo" - explicaba John Darby - "Se les preguntó repetidamente si el coche había dejado caer algo, pero su respuesta fue que la pista estaba limpia. Un coche hizo un trompo, pero los demás estaban compitiendo, así que no me pareció tan malo".
Viendo cómo los líderes patinaban sobre el asfalto durante las dos últimas vueltas, todo parece indicar que debía haber aceite en pista.
- "También dijeron que sus neumáticos y sus frenos estaban en las últimas" - justificaba Robin Pemberton, vice presidente de competición.
Pemberton, Darby y el director de carrera David Hoots decidieron no ondear las banderas amarillas, ya que de haberlo hecho después de que los pilotos entraran en la última vuelta, la carrera tendría que haber terminado neutralizada.
- "Si llegamos a pensar que poníamos en riesgo a alguien, tendríamos que haber tomado otra decisión" - terminaba Pemberton. - "Pero no recibimos ninguna confirmación de que hubiera aceite en pista".
- Problemas mecánicos
Sólo 27 de los 43 coches que iniciaron la carrera terminaron en la vuelta del líder. En Watkins Glen se vieron muchos problemas mecánicos, algo no demasiado habitual en los circuitos ruteros.
Joey Logano rompió el soporte del amortiguador, Denny Hamlin reventó el motor, Jeff Burton perdió un cilindro y Jamie McMurray tuvo un accidente tras un reventón.
Además, Kurt Busch rompió el eje trasero, perdiendo su rueda trasera izquierda, y el poleman Juan Pablo Montoya también rompia su suspensión delantera.
- "Pintaba muy bien" - decía el colombiano tras verse obligado a abandonar. - "Todo iba según el plan acordado, cuando empecé a notar subviraje y de repente el coche se me fue a la izquierda".
- Clasificación NASCAR Sprint Cup Series actualizada
- Galería de Fotos Watkins Glen
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