Esta semana, la NASCAR ha abierto las puertas de estas instalaciones para que la prensa pudiese comprobar los procedimientos empleados y los progresos realizados hasta la fecha, con la satisfacción de poder afirmar que los progresos realizados son muy importantes, y que la introducción de los nuevos modelos es uno de los mayores avances de la historia reciente de este deporte.
El deseado retorno de la identidad de marca y del parecido entre los modelos de calle y los de competición está muy cerca, y la NASCAR se está empleando a fondo para que los aficionados puedan recuperar la sensación de conducir los lunes el coche ganador del domingo. Y eso significa intensas sesiones de ensayos en el tunel de viento de Windshear, donde una jornada de test es tan secreta que los datos se destruyen justo después de ser enviados al equipo o fabricante.
- "Instalaciones como la de Windshear nos ayudan a tener un mayor conocimiento sobre el coche en el momento en que se lo damos a los equipos para competir" - explicaba Robin Pemberton, vicepresidente de competición de la NASCAR. - "Estamos haciendo el trabajo de desarrollo junto a los equipos, en lugar de darles una serie de reglas y esperar a que ellos se arreglen".
- "Tenemos programadas más pruebas esta semana. La carrocería está terminada, y estamos trabajando para ajustar lo mejor posible el nuevo frontal y la parte trasera con el spoiler. Estamos concentrados en el morro del coche ahora mismo".
Tan importante como las pruebas en condiciones artificiales son los entrenamientos en pista, como los que se han llevado a cabo esta misma semana en el Charlotte Motor Speedway. Pese a ser entrenamientos específicos para GoodYear, cada minuto que el nuevo modelo de 2013 pasa en pista proporciona una valiosa información acerca del comportamiento del paquete aerodinámico al rodar en grupo.
La NASCAR está trabajando también junto a GoodYear para encontrar la mejor combinación entre aerodinámica y neumáticos. La idea para 2013 es aumentar el agarre mecánico del coche, para intentar evitar lo más posible la dependencia del downforce y facilitar el adelantamiento a los pilotos en las pistas intermedias, donde el aire limpio es un factor clave para alcanzar la máxima velocidad.
Obviamente, la introducción del nuevo coche traerá muchas incógnitas, y los equipos tendrán que recabar datos para aprender a trabajar con él. Para eso, la NASCAR ha liberalizado los entrenamientos para la temporada 2013, y los equipos podrán organizar sus sesiones de test en pistas en las que se corre el campeonato, algo prohibido esta temporada.
Además, antes de que comiencen las Speedweeks en febrero en Daytona, la NASCAR llevará a cabo nuevos entrenamientos colectivos, durante los meses de diciembre y enero, tanto en Charlotte como en el propio Daytona International Speedway.
- "Lograr el máximo desarrollo del nuevo coche es beneficioso para nosotros" - concluía Pemberton. - "Nos dará un mejor coche de carreras con el que empezar, y después los equipos lo llevarán al siguiente nivel".
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