La NASCAR ha hecho público un comunicado para anunciar la decisión de Hamlin de no apelar la sanción:
"La NASCAR anuncia hoy que la multa de $25,000 impuesta al piloto Denny Hamlin el 7 de marzo se liquidará según la Sección 3.12 del libro de reglas de NASCAR 2013, después de haber sido informados por Hamlin de que no apelará la sanción. Hamlin fue multado después de que se determinara que había violado la Sección 12-1 (acciones en detrimento de las carreras de stock car). La NASCAR considera este asunto cerrado".
Sin embargo, mientras la NASCAR considera el caso cerrado, el piloto todavía no, tal y como demuestra un comunicado en su cuenta de Twitter publicado poco después:
"Después de reflexionar mucho he decidido no apelar la multa impuesta por la NASCAR. Arrastrar a, mi equipo, a la NASCAR y a mi mismo por el barro durante las dos próximas semanas no sería bueno para nadie. Creo que estoy en lo correcto en esta cuestión y me mantengo firme en mi decisión de no pagar. Entiendo que la NASCAR hará lo que considere necesario basándose en mi decisión. Muchas gracias a todos mis fans y compañeros que me han apoyado en esta decisión. Espero poder terminar con esto pronto."
En cuanto a lo que la NASCAR podría hacer a Hamlin, parece que hay dos opciones: una sería suspender al piloto por una carrera, y la otra sería que la NASCAR cobrara la multa de 25.000 dólares de las futuras ganancias de Hamlin.
En un primer momento, Denny Hamlin se mostró muy furioso por la sanción, y se comprometió a presentar una apelación, pero al parecer ha cambiado de opinión. Sin embargo, el piloto insiste en no pagar la multa voluntariamente.
Todo este embrollo surgió a raiz de las declaraciones del piloto de Joe Gibbs Racing justo después de bajarse del coche en Phoenix, en las que comparaba el nuevo coche con los comienzos del COT, y en las que se mostraba pesimista acerca de la calidad de las carreras con el nuevo modelo.
La NASCAR consideró que sus declaraciones denigraban su producto principal, por lo que no tardó en multar al piloto con $25.000, en una reacción que no gustó nada tanto a Hamlin como a prensa y aficionados, que han encontrado la reacción de la NASCAR desproporcionada.
Ahora la NASCAR quiere zanjar el tema, aunque todavía tendrá que decidir cómo aplica la sanción.
Si te gustó esto ¿nos regalas un "me gusta"?