Tras largar desde la posición diecisiete, el piloto del auto #38 tuvo algunas complicaciones para rebasar en la pista, ya que todos en la categoría hicieron una carrera por demás agresiva sin importarles cuidar su unidad. Fue una justa en donde hubo bastantes rebases y cada quien buscó quedar en el mejor lugar arriesgando todo lo que tenían a su alcance.
“Sin duda fue una gran carrera, en un óvalo tan rápido como lo es el de San Luis Potosí es muy difícil no tener contactos y concluir una carrera limpia. Nosotros tuvimos algunos problemas mecánicos antes de la calificación y continuamos con ellos durante la carrera, pero afortunadamente logramos terminarla al ritmo de competencia que traían el resto de los competidores.
A lo largo de toda la carrera fueron muy complicados los rebases pues prácticamente todos buscaban una mejor posición, por ende se entregaron a fondo sin ceder terreno alguno. Se peleó codo con codo durante las dos horas y media de competencia y para fortuna de todos nosotros una fila india y no hubo mayor incidente más que los provocados por incidentes propios de la carrera o fallas mecánicas de los autos.
Con esta carrera me queda claro de que tenemos un muy buen equipo en la Escudería Seman Baker. Aún tenemos problemas con los autos como es común en todo conjunto que acaba de nacer. Sin embargo, carrera tras carrera nos vamos superando y pronto daremos grandes sorpresas”, concluyó Elliot Van Rankin.
Elliot Van Rankin y la Escudería Seman Baker estarán compitiendo dentro de quince días en el autódromo de Querétaro en lo que será la sexta fecha del Campeonato de la NASCAR México.
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