Nos vemos en la terraza al borde del lago del hospitality de Audi en Norisring, un lugar especialmente agradable para pasar la tarde de charla con los amigos. El tiene aquí a buena parte de la familia, pero disciplinadamente hace un aparte con los periodistas que hemos pedido “audiencia”.
Lo primero que le pregunto es que me cuente su experiencia, que según él “fue muy interesante, toda forma nueva de competición exige ciertas cosas, pero en el fondo son carreras”. Corrió con el Toyota del Red Bull Racing, el mismo coche que utilizan los equipos Michael Waltrip Team o el Joe Gibbs, auténtico líder de la marca. Me sorprende cuando me dice que “no hay ningún intercambio de información entre los equipos de una misma marca. Casi ni se quienes son, porque cada uno es independiente, esto es totalmente diferente de aquí, donde todos los pilotos Audi estamos juntos.”
Le pregunto si suscribe la frase de que una carrera NASCAR son dos horas y media esperando para correr de verdad la última media, y me dice que “de ninguna manera. Se compite del primer al último minuto, estás siempre pendiente de mejorar tu posición o de mantenerla, de no perder el ritmo de la carrera”. Pero ya hay algunos pilotos que se quejan de que las carreras son demasiado largas, “pues a mi no me lo pareció, estuve muy atareado hasta el final, y si, efectivamente llevaba comida, bueno barritas de esas vitaminadas, y bebida, para los periodos de banderas amarillas, pero en ningún momento estuve esperando que pasaran las vueltas.”
Respecto al coche afirma que es “más potente, más pesado y con mucho menos agarre que un DTM, lo cual es lógico dado el tipo de circuitos en que acostumbran a correr. La mecánica es antigua, no están muy modernizados, y por ejemplo no hay telemetría”. ¿Cómo? ¿Ni un poquito? “Absolutamente nada de nada. Los datos son los que aporta el piloto, pero no verás nunca a ningún ingeniero enchufar un ordenador ni antes ni después de la carrera.”
Ello quizás sea un sistema de competición obsoleto…”no porque ir verdaderamente deprisa en competición es siempre difícil, sea cuales sean las condiciones. En este campeonato hay muchos coches, muchos pilotos y por tanto es difícil hacerlo bien”. Un campeonato muy americano… “si evidentemente, se corre todo en América, casi todos los pilotos son de allí, así que lógicamente es muy americano, es su campeonato, y así hay que aceptarlo con sus peculiaridades. Por ejemplo, algunos pilotos se quedaron sorprendidos cuando me vieron vestido con los colores del equipo fuera de las horas obligatorias”.
Visto desde fuera, o incluso viendo el NASCAR de exhibición, tengo la sensación de que la posición de conducción es muy a la izquierda, al contrario que en un DTM o WTCC, donde siempre se intenta centrar al piloto al máximo, pero me dice que no es así: “efectivamente el piloto va a la izquierda, pero no tiene ninguna importancia, no se nota, dado el mayor peso de estos coches hay suficiente lastre para equilibrar.” Y por otro lado, tu corriste en un rutero, no en un ovalo, ¿te gustaría probarlo? “Definitivamente sí, espero que algún día tenga la oportunidad, al menos de rodar en uno de ellos. Y por supuesto, me encantaría poder correr alguna prueba más.” De momento está difícil, porque Red Sorenson ha firmado por todo lo que queda de temporada con el nº 83, que es el que utilizó Ekström en su experiencia americana.
El Blog de Carlos Castellá http://carloscastella.wordpress.com/
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