Tras el accidente, y mientras las asistencias se preocupaban desde fuera del coche por la salud del piloto, Busch logró arrancar de nuevo el coche y partir en dirección al pit lane. Kurt conducía sin llevar el casco puesto, por lo que no pudo oir las insistentes indicaciones de su spotter para detener el coche, al haber puesto en peligro a las asistencias. Finalmente, se dio cuenta y paró el vehículo, siendo descalificado por la NASCAR durante el resto de la carrera.
- "Me volví a subir, y recordé que estos motores requieren 20 por ciento de presión de combustible para llegar a los garajes" - explicaba el incidente el campeón del 2004 de la Sprint Cup Series. - "Así que me volví a subir. Es el competidor que llevo dentro de mí, son las ganas que tengo, y eso es lo que se malinterpreta siempre. Y de esta manera funciona mi vida. Éste es el perfecto ejemplo, vengo primero, me quedo sin combustible, y me accidento. Y aún así esa persona competitiva quiere regresar a la carrera, y ahora NASCAR me está diciendo por qué no tengo colocado mi casco, y yo estoy intentando acercarlo hasta el garaje para que los muchachos puedan trabajar sobre el auto. Ahora estoy en problemas, ahora tengo esta pequeña tormenta acá. Ésta es mi vida. No me estoy quejando. Me coloco en muchas de estas situaciones, pero son cosas buenas y hacia delante. Ya he tenido toda la mala suerte. Este año ha sido un gran año para ponerme a prueba de todas las maneras".
Robin Pemberton, vicepresidente de competición de la NASCAR, quitaba hierro al asunto, pese a que el protagonista volvía a ser el mismo al que la propia NASCAR descalificó hace unos meses:
- "Ha hecho un esfuerzo para volver a subirse al coche y regresar a los garajes, y sentimos que eso puso en riesgo a alguna de nuestra gente, y simplemente le hablamos de eso".
Y de esta manera, Kurt Busch finalizó en la posición 39 en su última aparición con el pequeño equipo que le había presentado la posibilidad de redimirse. El piloto oriundo de Las Vegas se unió al equipo de James Finch, un equipo con poco patrocinio, después de separarse del poderoso Penske Racing tras la temporada pasada. Esta semana en Charlotte, pasará a conducir el coche No. 78 de Furniture Row Racing, el equipo para el cual competirá en 2013.
- "Eso fue más que nada un abrazo emocional de gracias por todo el trabajo realizado este año" - decía Busch en relación a sus abrazos con quienes habían sido sus mecánicos. - "Se terminó temprano. Nos quedamos sin combustible. Nos quedamos in combustible mientras liderábamos".
Kurt Busch ha tenido sus buenos momentos a bordo del No. 51, como estar camino de un Top5 en Darlington, donde finalizó 21º, terminando noveno en Fontana, e inesperadamente luchando por la victoria en Sonoma. Su tercer puesto en el autódromo situado en California fue lo mejor de la temporada, después de que el equipo había respaldado a Busch tras una suspensión de una semana impuesta por NASCAR, y haciendo este resultado que él y muchos de sus mecánicos derramasen una lágrima. Pero fue difícil mantener las buenas actuaciones dadas las escasas finanzas y el poco personal de la organización, y el promedio de resultados de Busch con el coche de Phoenix fue de 25º.
- "Tuvimos el potencial. Y tuvimos tanta mala suerte" - admitía Nick Harrison, jefe de mecánicos. - "La suerte no nos ha permitido demostrar nuestro verdadero potencial. Es lo que es, Kurt pasa al 78 y Regan (Smith) va a pilotar el 51 esta semana, y nosotros seguimos hacia delante. Así es el negocio. Detesto no haber terminado con un gran resultado, pero simplemente no lo logramos. Así es la vida a veces. Uno levanta sus cosas y sigue hacia delante".
- Fuente: NASCAR.COM en español
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