El verdadero "Speedway", el lugar que acuñó ese término para todos los óvalos alrededor del mundo, recibe este fin de semana a los pilotos de las dos divisiones mayores de NASCAR, comandados por las estrellas de la Copa Sprint. Y es que, desde su vinculación a la categoría en 1994, ha sido el segundo evento de mayor importancia después de la Daytona 500. Y a veces, con mayor trascendencia que la misma clásica de inicio de temporada.
Los números se relacionan en este trazado con la historia y la tradición, siendo algo fiel a la mágica historia de Indianapolis. Con tan solo 23 años y 2 días, Jeff Gordon fue el primer vencedor de la Brickyard 400 en 1994, y hoy se mantiene como el ganador más joven de la competencia en su historia. Sumando a ello 3 poles, 4 victorias en total, 11 top.5 y 15 top-10 en 19 carreras, es sin dudas una carta poderosa para ganar este domingo.
Otro piloto que cuenta con cuatro ganes en Indy es Jimmie Johnson. "Superman" ha mostrado actuaciones dominantes en el Speedway, y ha llevado este impulso a sus conquistas en el título de Copa Sprint. En 2006, 2008 y 2009 Johnson ganó en el Brickyard y también ganó el título en Noviembre. Dentro del actual listado del Chase, Kevin Harvick completa la lista de 3 pilotos dentro del top-12 que tienen al menos un triunfo en Indy, con su victoria de 2003.
Dentro de las actuaciones más destacadas en tiempos recientes, no podemos olvidarnos de Juan Pablo Montoya. El bogotano tiene ante sí una de sus mejores oportunidades para ganar, finalmente, en un óvalo de NASCAR. En los últimos años tuvo actuaciones increíbles, donde la mala fortuna y los errores lo privaron de ganar de forma aplastante. Dentro de todos los pilotos activos de Copa, es quien lidera los números de mejor posición de partida, con un impresionante 6,16.
Para Tony Stewart este óvalo representa también una de sus mejores chances de triunfo. Con la necesidad de asegurar su cupo para el Chase, bien sea por puntos o por victorias, Indianapolis cae del cielo para darle una oportunidad. Y es que sus dos victorias, 6 top-5 y 10 top-10, además de una pole position, son argumentos más que válidos para tener el ojo cerca del Chevy #14 este fin de semana.
Con la necesidad de definir los candidatos a disputar el Chase, algunos buscando un triunfo que les dé confianza, y otros queriendo enriquecer aún más su historia en NASCAR, la Brickyard 400 es todo un clásico de la categoría, y una cita obligada para todos los fans que disfrutan de la mejor categoría de autos stock del mundo. Sin dudas un evento para ver.
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