Pero junto a la popular Sprint Cup Series y la secundaria de lujo, la Nationwide, existe una tercera categoría estatal, la más joven de todas, en la que las carreras son cortas pero intensas, cuenta con pilotos de lo más variopinto y que no tiene por qué ser un paso arriba en el organigrama del stock car americano.
La Truck Series nació gracias al empuje de un grupo de pilotos de SCORE (el campeonato de raids más popular de Estados Unidos). Esos pilotos querían una audiencia mayor para las carreras de camiones y crearon un prototipo de pick-up de carreras, que se enseñó al público en las 500 millas de Daytona de 1994. Ese mismo año, se disputaron cuatro carreras de exhibición, que fueron un éxito de público. NASCAR decidió seguir con la idea y creó la "SuperTruck Series", que se disputa desde 1995.
Poco a poco, las carreras de camiones ganaron en popularidad y en calidad, con la aparición de varios equipos de la Sprint Cup, como los de Richard Childress, Rick Hendrick o Jack Roush. Varios pilotos de la gran categoría también compitieron o crearon sus propios equipos (Dale Earnhardt fue uno de los primeros) y algunos, como Kyle Busch o Brad Keselowski aún siguen en ella.
Craftsman, una marca de herramientas, dio nombre a la categoría hasta 2008; desde entonces, el patrocinador principal es Camping World, una empresa distribuidora de artículos y vehículos para el camping. Pero el principal cambio de la Camping World Truck Series no es el del patrocinio sino el del tipo de pilotos que se ha producido desde la creación de la categoría.
Al principio, abundaban los pilotos de 30 o más años, con campeones como Mike Skinner, Ron Hornaday Jr. y Jack Sprague, todos ellos pilotos que no tuvieron grandes éxitos en Nationwide o en la Sprint Cup. Skinner fue el primer campeón, mientras que Hornaday y Sprague, con cuatro y tres títulos respectivamente, son dos de los históricos. Otros treintañeros como Joe Ruttman, Rich Bickle, Dennis Setzer (tres veces subcampeón) o Mike Bliss (campeón en 2002) también tuvieron su popularidad.
Pero a partir de la década de los años 2000, otro tipo de pilotos salió a la palestra. Y es que la Truck Series se convirtió en un elemento casi imprescindible para ascender en el escalafón de NASCAR. Greg Biffle y Kurt Busch hicieron doblete para Roush Racing en el 2000, año en el que participaron pilotos como Andy Houston, Scott Riggs, Jamie McMurray y Brendan Gaughan. Travis Kvapil, Ricky Hendrick, Jason Leffler y Matt Crafton también se dejaron ver, aunque los títulos se los siguieran llevando los veteranos.
El propio Kvapil fue uno de los pocos jóvenes que rompió la racha, al ganar el título en 2003 en una caótica carrera final, llena de sanciones y peleas tanto dentro de la pista como fuera de ella. Dennis Setzer empezó ahí su maldición y posterior declive, ya que además de quedar por detrás de Kvapil volvió a ser subcampeón en 2004 (tras Bobby Hamilton Sr.) y en 2005 (tras Ted Musgrave, protagonista principal del escandaloso final de 2003). Todd Bodine, que se fue a la Truck Series al no triunfar en la Sprint Cup, ganó el título en 2006 y 2010. Mientras, la categoría seguía aportando pilotos como Carl Edwards o David Reutimann a la Sprint Cup Series.
La segunda mitad de la década de los 2000 vio un renacer de los veteranos, ya que Hornaday ganó de nuevo el campeonato en 2007 y 2009, con Skinner, Bodine y Johnny Benson (campeón en 2008) como principales rivales. Además, un grupo de pilotos formado por nombres como Crafton, Gaughan, Johnny Sauter y Timothy Peters se consolidaron en la categoría y formaron una clase media (en cuanto a edad) de pilotos consolidados a los que aún les queda tiempo por delante, los nuevos treintañeros, que chocan generacionalmente con la sabia nueva.
Hoy en día, la Truck Series disfruta de una salud envidiable. Aric Almirola, Austin Dillon, Parker Kligerman y Nelson Piquet Jr. son algunos de los pilotos que han ascendido últimamente. El campeón vigente, James Buescher, forma parte de la nueva generación y compite junto a otros chavales como Ty Dillon, Jeb Burton, Ryan Blaney y Darrell Wallace Jr. (y los que están por venir, como Chase Elliott o Erik Jones). Este grupo inunda la categoría, luchando contra Crafton, Peters, Sauter, Quiroga y compañía. Y todo ello, con Hornaday y Bodine de fondo y los pilotos de Sprint Cup ocasionales. Definitivamente, la Camping World Truck Series está en un gran estado de forma, quizá el mejor de los últimos años.
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